Veintidós motoqueros (Motociclistas… mejor) de La Plata y el Gran Buenos Aires con sus potentes e impecables vehículos se llegaron el sábado pasado hasta Verónica para darle una grata sorpresa al popular Marcelo Natali, un fanático de los fierros.

Alegría y emoción, y mucha sorpresa. Eso es lo que sintió Marcelo Natali el sábado al mediodía, cuando de repente una chorrera de motos de todo tipo y color fueron doblando desde la calle 21 hacia la 30, para estacionarse frente a su kiosco El Talenke. Uno a uno se frenaron los 22 rodados, todos de una cilindrada de entre 600 y 1200. BMW, Suzuki, Africa Twin y Honda, de todo tipo y color: enduro, de pista, trial, de calle… todas habían llegado a Verónica invitadas por Héctor Poggio -que también llegó en dos ruedas- para darle una sorpresa al popular Natali, amante “de todos los fierros”, según él mismo definió. Poggio, que sabía de esta pasión, le había dicho que el sábado lo invitaría a comer un cordero. Pero a último momento, y con la complicidad de su madre y un grupo de amigos, le dijo que al final desistiría. Entre todos lo entretuvieron hasta que llegara la gran mayoría de motoqueros (se movilizaron desde Wilde, Quilmes, La Plata y Capital, entre otros lugares), hasta que finalmente la banda se acercó a lo de Marcelo. El joven miró con mucha atención cada una de las motos y, tras sacarse algunas fotos con el grupo y su cuatriciclo, se fueron para el Aeroclub, donde un cordero, asado y vacío los esperaba. “No pertenecemos a ningún club ni nada; somos simplemente gente que nos gustan las motos y desde hace un año y medio más o menos nos juntamos en una estación de servicio de la ruta 2 y decidimos para dónde salir a comer algo. Héctor nos dijo de Verónica, nos contó que a Marcelo le gustaban las motos y acá estamos”, resumió Verónica Guardia, una de las motoqueras. Algunos aprovecharon la visita para hacer un vuelo de bautismo en el Aeroclub.

Fuente: http://www.elcolonodigital.com.ar/detalle.php?id=3314










